
Vivimos en un mundo globalizado en el que, paradójicamente, el planeta Tierra, cegado por las propias luces, cada vez está más aislado de su propia galaxia. Reivindicar el cielo oscuro e introducir al público en los misterios y los hallazgos estelares es el objetivo del año que acaba de comenzar y ha sido bautizado como el Año Internacional de la Astronomía (AIA).
Durante 12 largos meses, las citas con las estrellas se repetirán en diferentes escenarios y con distintos instrumentos en todo el mundo, bajo el auspicio de la Unión Astronómica Internacional, que ya ha fijado un extenso calendario de actividades. ¿Por qué el 2009? Pues porque hace justo 400 años que el ser humano, gracias a Galileo Galilei, se acercó a lo que había fuera con el primer telescopio de la historia. La Unesco y la ONU no dudaron en apoyar la propuesta del AIA.
En España, donde quedan algunos de los pocos espacios de Europa desde los que observar el cielo, la concienciación sobre la contaminación lumínica y la de las ondas electromagnéticas (la radioastronomía sufre los efectos de los móviles, los GPS y los satélites), será precisamente uno de los objetivos para el nuevo año.
Escrito por puntoazul 


